La importancia de una correcta estimulación temprana

La pintura de dedos por su textura y sus colores es de las actividades más divertidas para ellos

La estimulación temprana en los niños es un conjunto de medios, de técnicas y de actividades que los padres, tutores o cuidadores empleamos con los niños desde que nacen hasta que tienen más o menos seis años, que es el momento en que hay una mayor plasticidad neuronal en los pequeños.

Es importante respetar el tiempo y el ritmo de cada niño y elegir los materiales adecuados y no sobreestimular al pequeño El objetivo de la estimulación temprana es desarrollar al máximo las capacidades de los niños en sus distintas áreas: capacidades cognitivas, motrices, de lenguaje, emocionales y sociales.

A través de la estimulación temprana los niños perfeccionarán y adquerirán nuevas y mejores habilidades relacionadas con sus órganos sensoriales, especialmente los relacionados con la vista y el oído.

La naturaleza es una fuente inagotable de estímulos para el niño
La naturaleza es una fuente inagotable de estímulos para el niño

Durante los primeros meses de vida de los bebés la estimulación temprana permitirá a éstos adquirir cada día un mejor control postural y una mayor capacidad del lenguaje y de la marcha, gracias al dominio psicomotriz y a un mejor conocimiento de su cuerpo y de los límites de éste.

La consecución de los hitos del desarrollo de los pequeños están claramente determinados por dos factores: el factor genético y el factor ambiente. El primero de ellos viene determinado desde el momento de su concepción, mientras que el factor ambiente es primordial, fundamental y responsabilidad total de su entorno familiar. Es tan importante el factor ambiente que puede, incluso, modular o inhibir la expresión de algunas cualidades genéticas.

Los factores ambientales son fundamentales en la maduración de conductas de adaptación, pero también lo son para el establecimiento de diferentes estrategias de comunicación y desarrollo emocional de los pequeños, por lo tanto es importante cuidar este factor para la consecución normalizada de los diferentes hitos del desarrollo de los pequeños.

Una simple pieza de fruta puede estimular su sentido del gusto, el tacto, el olfato y la vista
Una simple pieza de fruta puede estimular su sentido del gusto, el tacto, el olfato y la vista

Es importante entender la estimulación no como una sobredosis de actividad para los pequeños, sino como un acompañamiento, respetando los ritmos personales de cada niño. Una correcta estimulación temprana no tiene nada que ver con adelantar a los pequeños a la consecución de cosas que no van con su desarrollo natural.

Se trata simplemente de ofrecer al niño una amplia gama de experiencias que permitirán asentar las bases para la adquisición de futuros aprendizajes y nuevas habilidades.

Podemos dividir la estimulación temprana en cuatro grandes áreas:

Área cognitiva: Es el área que está relacionada con las cuestiones de aprendizaje intelectivo y que le permitirán al niño desarrollar la comprensión y habilidades de adaptación a situaciones nuevas e imprevisibles. Para ello el pequeño deberá poner en marcha su capacidad de pensamiento y de interacción con los objetos, lo que le exigirá un desarrollo en su capacidad de pensamiento, atención y razonamiento.

Área Motriz: Es una de las áreas que más les preocupan a muchos padres. Es la relacionada con todo aquella habilidad que permite al niño entrar en contacto con el mundo a través de su desplazamientos propios. Son muchas las familias que tratan de hacer que el pequeño adquiera la capacidad andar cuando aún son demasiado pequeños, sin embargo es importante respetar el ritmo de cada uno. Antes de desplazarse erguidos por sí mismos aprenderán a hacerlo reptando y a gatas y, serán ellos mismos lo que se levantarán por sí mismos para dar sus primeros pasos.

Este área también comprende la coordinación entre lo que se ve y lo que se toca.

La pintura de dedos por su textura y sus colores es de las actividades más divertidas para ellos
La pintura de dedos por su textura y sus colores es de las actividades más divertidas para ellos

 

Para un correcto desarrollo de esta área es importante que se de libertad al niño para manipular e incluso para llevarse a la boca lo que tenga entre las manos. Eso sí, hay que dejar que explore limitando todos aquellos objetos que puedan suponer un riesgo por posibles atragantamientos, pura lógica.

Área de lenguaje: Desde que nacen es una de las áreas más estimuladas pues no cesamos de dirigirnos a ellos en nuestra lengua repitiendo una y otra vez las mismas expresiones cuando nos dirigimos al bebé. Los bebés adquieren la capacidad del lenguaje a través de la repitición y no sólo la capacidad del habla ya que antes de hablar los bebés comprenderán el significado de las palabras o expresiones que utilizamos para referirnos a ellos.

Así que es importante que desde pequeños nos esforcemos por dirigirnos a ellos con una buena articulación y con el vocablo que queremos que él emplee en el futuro. El correcto desarrollo de esta área hará que el niño se relacione y se comunique con su entorno de forma natural desarrollando además la capacidad comprensiva, expresiva y gestual.

Por último y no menos importante, encontramos el área socio-emocional: Esta área es fundamental y los padres y cuidadores cobran un papel determinante ya que son los primeros generadores de vínculos afectivos, que reportarán en el niño cuestiones esenciales como la seguridad en sí mismo, afectividad y amor.

Este factor influirá directamente en la forma de relacionarse con la sociedad y sus padres y cuidadores serán sus referencias, serán nuestros reflejos. A través de los valores inculcados por sus mayores el niño desarrollará pautas para dominar su conducta, expresar sus sentimientos o comenzar a ser una persona autónoma.

Algunos consejos para los padres sobre la estimulación: Es importante respetar los tiempos de respuesta de cada niño a los diferentes estímulos. No todos responden de la misma manera, ni a la vez al mismo estímulo.

No sobreestimularlos. No cansarles con demasiados estímulos ya que podríamos generar una situación de estrés en los niños. Los pequeños necesitan tiempo para asimilar lo aprendido y este proceso debe hacerse de un modo ameno y divertido, sin que sea percibido por ellos como tiempo de aprendizaje.

Es importante elegir adecuadamente los materiales con los que vamos a tratar de estimular las diferentes áreas. Debemos elegir elementos atractivos al tacto, a la vista, al gusto, al olfato y al oído de los más pequeños, teniendo siempre la precaución de obviar los elementos que puedan procurar algún tipo de riesgo para los niños.

Los masajes son perfectos aliados de la estimulación temprana. Además de generar un vínculo emocional con la persona que se los proporciona estaremos ayudando al bebé o al niño a conocer su propio cuerpo, ya que le descubriremos partes de sí mismos de las que ellos no tenían conciencia.

Escuchar música es una de las sensaciones más agradables y placenteras que se pueden regalar a los bebés ya que ayudan a generar estados de ánimo dependiendo del tipo de música que se escuche en cada momento.

Leer cuentos es otra de las mejores formas de estimular el desarrollo del pensamiento y la creatividad de los más pequeños, fundamentales para su vida adulta. Pero no sólo a los más pequeños, sino también cuentos para bebés con diferentes texturas.

Tiempo de juego placentero. El tiempo de juego debe ser un rato de lo más agradable. Los padres deberían de sacar un ratito al día para jugar con sus pequeños. Si además de jugar acompañamos este momento con canciones, no importa que el papá, la mamá o el cuidador cante mal, el momento será aún más placentero y lleno de sonrisas.
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